Open Finance: el día en que tus datos financieros empiezan a trabajar para ti

Imagínate esta situación.

Tienes una cuenta bancaria, dos tarjetas, un crédito, un seguro, una inversión y una billetera digital.

Cada empresa conoce una pequeña parte de tu realidad. Pero ninguna ve la fotografía completa.

Ahí aparece Open Finance.

El cambio conceptual

Durante años operamos como si nuestros datos financieros pertenecieran prácticamente a la institución donde estaban almacenados.

Open Finance introduce una lógica distinta: el cliente puede autorizar que su información viaje.

No significa que cualquiera pueda consultar tus datos. Significa exactamente lo contrario: la autorización y las reglas para compartir información se convierten en elementos centrales.

¿Qué podría cambiar?

Supongamos que solicitas un crédito.

Tradicionalmente podrías tener que entregar extractos, certificados, declaraciones y formularios.

Ahora imagina que autorizas a una institución para consultar determinada información directamente.

Podría analizar ingresos, egresos, deudas, comportamiento, flujo de caja y regularidad de pagos.

Entonces empieza a cambiar algo fundamental: la capacidad de conocer financieramente a una persona o empresa.

Para una pyme esto puede ser todavía más importante

Muchas empresas pequeñas no tienen una historia financiera perfectamente organizada. Pero sí tienen transacciones.

Cobran. Pagan nómina. Pagan proveedores. Atienden créditos. Reciben dinero.

Ese comportamiento genera información.

Y esa información puede convertirse en una nueva forma de analizar riesgo.

¿Y Colombia?

Colombia ha venido avanzando hacia un sistema obligatorio de Finanzas Abiertas durante 2026.

La discusión incluye consentimiento, seguridad, competencia, interoperabilidad e innovación.

No es simplemente un proyecto tecnológico. Es un cambio en la arquitectura competitiva del sistema financiero.

La oportunidad y el riesgo

Más información puede producir mejores productos, más competencia, procesos más rápidos y mejor análisis.

Pero también aumenta la importancia de ciberseguridad, privacidad, gobernanza, consentimiento y responsabilidad.

Por eso Open Finance no significa abrir indiscriminadamente nuestros datos. Significa construir reglas para que puedan moverse de manera controlada.

Y eso podría cambiar una pregunta histórica de los servicios financieros.

En lugar de preguntarnos “¿Qué sabe mi banco de mí?”, comenzaremos a preguntarnos: “¿A quién quiero autorizar para entender mis finanzas?”

Fuentes de referencia

  • Función Pública. Decreto 368 de 2026 - Sistema de Finanzas Abiertas. https://www1.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=275576